
El pasado 23 de abril de 2026 festejamos el Día del Libro con el acto de presentación del libro Golpe a verso. Antología poética de la Guerra Civil, en edición de nuestro vicepresidente, Enrique Ortiz Aguirre, publicado el pasado año.
El acto tuvo lugar en un entorno singular y muy a apropósito, la cava, el sotanillo, de la librería Sin Tarima, en su sede la calle Magdalena, 32, en el centro de Madrid: un refugio para tratar sobre la poesía de ambos bandos en tiempos turbulentos.
Ángel Luis Sobrino moderó al acto en animada y cómplice conversación con el autor. Como actividad vinculada al proyecto transmedia Leyendo al 27, se sucedieron los vídeos, realizados por Fernando Cabellos y las dramatizaciones y canción final, representadas por Clara Ruiz y Javier Máñez, todos ellos de Colectivo Teatral 33 Escalones; que alternaron con los recitados leídos en voz alta, con el sonido magnífico de la cava, por socios y colaboradores de APEQ, que se listan en el folleto del acto y en la galería fotográfica de más abajo.
En la presentación inicial del acto, quedaron anotadas algunas consideraciones que centraron posteriormente el coloquio. La primera, que los poemas seleccionados proceden exclusivamente de los publicados en cinco antologías precedentes, lo que ha facilitado la tarea de reunir una muestra representativa de la creación de ambos bandos para acometer el estudio de la poética de la persuasión característica de la poesía de la guerra civil, objetivo prioritario del autor, aunque ello haya llevado a dejar fuera composiciones que podrían ser consideradas más interesantes y hasta imprescindibles. La segunda, que la acertada disposición temática del conjunto permite apreciar en la poesía de ambos bandos tanto temas y motivos compartidos como discrepancias, sutiles y evidentes, en su tratamiento, aunque se echa de menos la temática amorosa, cuya ausencia parece motivada por no haber tomado nuestro rico cancionero de guerra como fuente para la selección de textos.
El coloquio se animó inicialmente con una apasionada controversia sobre la escasa receptividad que la poesía encuentra actualmente entre los jóvenes, lo que se debe fundamentalmente, en opinión del autor, a dificultades generalizadas de comprensión lectora que se están extendiendo incluso entre el alumnado universitario. Para el moderador del encuentro, en cambio, la poesía —género predilecto de la juventud a lo largo del tiempo, y de modo extraordinario además en los años 20 y 30 del pasado siglo— sigue ocupando, en sus diferentes manifestaciones y formas de difusión, un lugar preferente en el acercamiento de los jóvenes a la cultura. Sin restar importancia al fenómeno señalado por Enrique Ortiz, Ángel Luis Sobrino adujo al respecto que el tratamiento habitual de la literatura, y más en concreto de la poesía, en las aulas de ESO y Bachillerato, es excesivamente formal, historicista y desdeñoso de la imprescindible componente oral, de la musicalidad de las palabras, lo que dificulta las conexiones personales y emocionales de los jóvenes con las lecturas que se les propone. Sin más desarrollo de la polémica para volver al motivo del encuentro, quedó así esbozado este tema de debate para un futuro encuentro de nuestra asociación que sería sin duda muy interesante y provechoso.
Quedó claro a lo largo del encuentro que nuestra poesía de la guerra civil continúa despertando pasiones y emociones, y que no fue sólo un instrumento al servicio de las causas en combate, sino una expresión humana en terribles circunstancias que no prescindió de los recursos más característicos del género. El excelente trabajo de Enrique Ortiz, autor de Golpe a verso, lo pone en evidencia y recibió por ello el caluroso el efusivo agradecimiento de la concurrencia.

Ángel Luis Sobrino, moderador, y Enrique Ortiz Aguirre, autor, presentan el acto sin mesa.

El cartel del acto presidió la sesión, alternando con los videos multimedia.

Vista general de la cava y los asistentes al inicio del acto con la mesa con las frugales galletas y agua.
El autor lanza una pregunta a los asistentes: ¿Y si estuviésemos en el Madrid de noviembre de 1936 y hubiera una guerra?
Sirenas en la cava. Sonido de sirena y explosiones in situ procedente de la serie La forja de un rebelde (Mario Camus, 1990, Cap. VI, RTVE), basada en las novelas de Arturo Barea.
«Propaganda»: creación multimedia con dos textos propagandísticos de ambos bandos. (Montaje: Fernando Cabellos, del Colectivo Teatral 33 Escalones. Textos: José María Pemán y Gobierno de la República. Voces: Pedro Hilario y Félix Hinojal) >>>>


Temática Épica: Alarma, de Rosa Chacel, recitado por Olga Pérez Herrero.

A una casa de campo, de Juan Gil-Albert, recitado por Javier Fernández Delgado.

Romance de la defensa de Madrid, de Rafael Alberti, recitado por Pedro Hilario Silva.

Dramatización de dos poemas, «Ya se van los quintos, madre», anónimo, y «Recuento», de José Moreno Villa, por Javier Máñez y Clara Ruiz del Colectivo Teatral 33 Escalones.

Temáticas Esperanza y Valentía y arrojo: «Elegía española», de Luis Cernuda, recitado por Félix Hinojal.

«Al destino de España», de Dionisio Ridruejo, recitado por Miguel Etayo.

«Viento en la carne», de Luis Rosales, recitado por Ángel Luis Sobrino.

Creación multimedia 2, «Los horrores de la guerra», por Fernando Cabellos, de Colectivo Teatral 33 Escalones.

Temáticas Víctimas y Épica, a modo de cierre poético: «El crimen fue en Granada», de Antonio Machado, recitado por Isabel Martín de Lucas.

«Poema», de Clemencia Miró, recitado por Pilar Álvarez Suescun.

«Galope», de Rafael Alberti, recitado por Enrique Ortiz Aguirre.

Canción en directo. Voz y guitarra: Javier Máñez, que interpreta «Madre, anoche en las trincheras», anónima.

Moderador y autor abren un diálogo con el público.

Foto de familia de los asistentes participantes.

Foto de familia de los asistentes participantes.
Más información en Sirenas en la cava: presentación del libro ‘Golpe a verso’ en Sin Tarima Libros.
Texto de presentación del recitado de Gil-Albert, por JFD: «Los que vivieron la guerra civil tuvieron que encontrar maneras de describir lo que vivían y sentían. El periodista Chaves Nogales lo describió así en uno de los relatos de su obra A sangre y fuego en 1937: «Cuando recorren estas calles y estas casas vacías y en silencio, cuando comprueban espantadas que no queda alma viviente, huyen otra vez aterradas». Casi un siglo después, el joven novelista David Uclés recoge la imagen de las casas vacías como epígrafe y para titular su novela sobre la Guerra Civil: La península de las casas vacías. El poeta Juan Gil-Albert, cuyo poema ‘A una casa de campo’ voy a recitar a continuación, utiliza una imagen semejante, porque en el primer verso clama ‘¡Oh, tú, casa deshabitada!’, rompiendo bruscamente la placidez del título. Abracemos juntos una imagen que cruza los pantanos de la memoria y llega a nuestros días con una fuerza tremenda, porque así sucede hoy día en otras tierras, mientras estamos aquí leyendo y escuchando. Voy.»

